Cada vez que veo personas ayudar desinteresadamente a otras, me hace pensar que todavía hay esperanzas para este mundo.
El mayor espectáculo es una persona luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otra persona lanzarse en su ayuda.
Si te sientes un poquito deprimido, ofrece tu bondad, tu cuidado, tu tiempo y tu atención a alguien. Y haciéndolo levantarás, como mínimo, a dos personas.
Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto basta para llenar el corazón del que amamos.
Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad. No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.
Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad. No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.
No te preguntes si vale la pena luchar por alguien, pregúntate: Si no lo hubiese hecho, podría perdonarme.
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