Alguien debería decirnos desde el principio del día que vamos a morirnos. Así, tal vez viviríamos la vida al límite cada minuto de cada día.
La vida no se vive por las veces que respiras, sino por los momentos que dejan sin aliento.
Piensa que cada momento perdido en la vida no se recupera jamás.
Vivimos solamente la mas pequeña parte de la vida, el resto no es vida sino tiempo.
Por eso, mas vale hacer la cosa más insignificante, que estar media hora sin hacer nada.
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